lunes, 21 de diciembre de 2009

DE UN ALUMNO A SU MAESTRO

Fotografía: "Tronco" (Jesús A. Sánchez Valtierra)

(1981)
No te importa el trabajo,
ni las penas, ni los días.
No buscas recompensa,
ni fama, ni fortuna.
Sólo quieres que la tierra
que siembres
sea fértil
y de frutos.

Hazme hoja de tu árbol
y llévame por el viento.

Tu vida es dolorosa
y quizás penosa,
sin embargo
tu obra maravillosa
que separa
la verdad del error.

Hazme hoja de tu árbol
y llévame por el viento.


Tanto crece en torno tuyo
que en río te has convertido,
el agua que en tu cauce llevas
de amor
al mundo inundará.

Hazme hoja de tu árbol
y llévame por el viento.

Eres gran árbol
que sombra das
y el camino
para el sediento
oasis
siempre estás.

Hazme hoja de tu árbol
y llévame por el viento.

Eres misionero
que por la senda vas
no importando tropiezos
que impidan tu deber.


Hazme hoja de tu árbol
y llévame por el viento.

Cuando no estés,
un monumento
te han de levantar.
Tu obra es apreciada
y nunca
te habremos de olvidar.




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