viernes, 18 de diciembre de 2009

EL TEOREMA DE BOHR


La idea es un cuanto abstracta, es una idea en paralelo a las leyes físicas, pero por fin la he comprendido.
Bohr lo sabía y trató de decírnoslo, lo encriptó en sus teorías y sutilmente nos lo hizo saber.
Nos lo dijo cuando decía que los electrones pueden saltar o brincar de un nivel de energía a otro, pero no lo entendimos. Cuando hablaba del electrón, en realidad nos susurraba que era nuestra alma, el alma humana.
Cada línea del espectro representa la transición de un electrón desde un estado de energía al otro.
Léase: “Cada acto de nuestra vida representa la transición del alma desde un estado de energía al otro”. Cada vez que hacemos algo trascendente, un buen acto, un bien a nuestro prójimo, nuestra alma, nuestros quantum de energía, trasciende de un nivel al otro, de tal forma que cuando nos desprendemos de nuestro cuerpo, pasamos al siguiente nivel de energía, de lo contrario regresaremos y reencarnaremos, puesto mientras no perdamos, ni ganemos energía, nos encontraremos en un estado estacionario.
Pero nos advierte, que no solo podemos ganar energía, también podemos perderla y en ese caso, caer a un nivel de energía menor, encontrarnos en el purgatorio, descender en la escala y caer en un nivel menor dentro de las especies.
¡Cuánta razón tenía! ¡Cómo fui tan ciego! Sólo ahora lo comprendo, sólo ahora que soy etéreo y me he convertido en un espectro de emisión.
Sólo ahora, solo ahora…

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