lunes, 30 de noviembre de 2009

QUINCUADERATUM


I
Hagamos el amor
-te propuse-
y al ver tus ojos asombrados
no supe si reír o llorar.

II
Ansia de cópula,
Precioso tabú.
Necesitaba saber con caricias
Si te importaba o no.

III
No sabías que decir
-era lógico-
y te besé…
tu boca me supo extrañamente
a fresa.

IV
Me amaste
y tu riego prodigioso
calmó la resequedad
de mis entrañas.
Flores azules nacieron en mi sexo.

V
Diecinueve
¿Te importo o es un juego?
Deseos ahogados de
estar contigo (besarte, amarte, estrujarte).
Hacer del placer una poesía interminable.

sábado, 21 de noviembre de 2009


Después de morir
vendré a la tierra
a bailar

jueves, 19 de noviembre de 2009

ESO TE PASA POR DECIR LA VERDAD

Foto: "Por decir la verdad" (Jesús A. Sánchez V.)

Palabras, versos que lastimas las conciencias tranquilas,
verdad que incomoda la mente de aquellos,
héroes de pacotilla que se sienten (¿acaso no lo son?)
líderes defensores del proletariado.
La sentencia se ha dictado la luna de julio será la ultima vez,
Se ha contratado un profesional que acepto tras recibir el dinero
y apuntar tu dirección en una agenda.
Drama de televisión, radio novela moderna,
tu tiempo se acabó.
Noche oscura, calle desierta, sitio ideal,
un auto sin luces, disparo certero a tu cuerpo sin vida,
sin luz, sin alma.
Bolígrafos desangrados, sentenciados a la hoguera por escribir verdades.
¿Quién fue?
¿Quién te mato?...
atacantes de la verdad
asesinos de la justicia
juguetes
disfrazados marcaron tu nombre.
Lluvia sobre el teatro…

miércoles, 18 de noviembre de 2009

MARANGA

El viento soplaba en la oscuridad, en esa noche que por alguna razón fuera del entendimiento de los hombres era, más negra que de costumbre. En medio de esa boca de lobo, María se encaminó con paso veloz hacia la cima de la montaña prohibida, donde residían los espíritus perdidos de los antepasados.
Sentía como si la observaran durante su camino. Su poderosa fuerza interior, sin embargo; la obligaba a continuar. Desde lo alto del cielo, una piadosa luna la guiaba con una luz tenue.
María, habiase marchado del campamento sin permiso, pero ella estaba convencida de que su situación así lo exigía. Quería hacer realidad inmediata sus más caros sueños, pero la sangre que llevaba en sus venas se lo impedía. La fuerza gitana era más potente que los deseos de su corazón.
A su paso la vegetación se movía al compás del ritmo que marcaba el viento creando una coreografía espectral, que recordaba las viejas leyendas de antiguos caballeros desaparecidos y olvidados por el tiempo.
Sin aliento, María se sentó al llegar a su objetivo. Eran las doce menos diez, tenía poco tiempo. Debería decidirse pronto si llevaría a cabo o no su plan antes de la medianoche.
Un lobo a lo lejos aulló…
Silencio.
María se hincó y se persignó. Mientras oraba, las nubes taparon la luna y todo quedó aún más negro, peor que el alma escondida de los hombres.
Una música comenzó a escucharse, era el himno de los vientos. Ese himno, que según los viejos; era el llanto de la madre tierra que había sido lanzada a los avernos por su hijo primogénito.
Era Maranga, la diosa de los primeros gitanos de la historia, la señora de los alquimistas, la cazadora de los antiguos chamanes.
Hipnotizada por la voz de los cielos, María comenzó a girar y danzar, como lo había aprendido de los viejos libros que había leído a hurtadillas mientras todos dormían. Esos libros que habían sido escritos con sangre de aves nocturnas y poseían un maleficio para todos aquellos que sin tener sangre salvaje tuvieran la osadía y el sacrilegio de leerlos.
María bailaba incansable, sus pies parecían no poder detenerse. Las nubes de repente se abrieron y una luz intensa iluminó el terreno donde se encontraba María. La noche dejo de serlo para convertirse en día.
Una mujer de largo y negro pelo vestida con ropajes blancos venía caminando por el sendero luminoso. Cada partícula que ella tocaba se convertía en un extraño punto del que partían haces infrarrojos.
María se detuvo de repente por la impresión que le causó la imagen de la diosa maldecida. Maranga, la diosa prohibida, la esposa del regidor de la furia de los cielos se acercaba a ella.
María sintió como las piernas le comenzaron a temblar y debido a ello se precipitó al suelo.
Maranga se acercaba más y más. María cerró los ojos invadida por el terror nocturno. Sintió como una mano helada, como de otra dimensión; tocaba su hombro.
María levantó la vista y vió a Maranga frente a ella. Maranga la observaba con una expresión seria. Una máscara neutra era su rostro.
-¿Qué deseas hija mía?- le preguntó.
Su voz retumbó en el espacio formándose un eco en el vacío de su corazón.
María sintió ganas de llorar.
¡Era una cobarde! Pensó que quizás su acción hubiera despertado la furia del hijo bien amado, el dios de su tribu. Pasaron tres minutos antes de que María pudiese expresar algo. Maranga, mientras tanto; caminaba a su alrededor dibujando círculos de fuego de los que emanaban nubes de olor nauseabundo.
Gases de deuterio provenían de su aliento y cada partícula de barro, a su paso, se convertía en oro.
-¿Qué sucede?-preguntó Maranga fastidiada.
María deseó huir del lugar, pero una fuerza desconocida se lo impedía.
-Señora- expresó por fin María- no tengo valor para decirlo.
Una risa retumbó en sus oídos. Un movimiento de crestas y valles capaces de quebrar el más fuerte cristal.
-¿Acaso me encuentro con una gitana cobarde?- preguntó burlonamente la diosa desterrada.
María se sonrojó.
-Creo que no tiene el poder para conceder mi deseo.
Una bola de fuego bajó del cielo y cayó a unos metros de María, formando una nube en forma de hongo. Sus palabras habían disgustado a Maranga.
-¿Crees que no puedo? ¿No es así?-preguntó la diosa invocada.
Su poderosa voz se escuchó por todo lugar.
-¿Acaso tú posees el poder de esconderte tras el sol?
María respiró profundamente.
-No señora. Pero nunca he sido despreciada.
Maranga se irguió. El sendero de luz desapareció atravesando el ojo izquierdo de Maranga descomponiéndole en los colores del espectro, formándose después miles de pequeñas luces que comenzaron a girar alrededor de Maranga. La diosa semejaba algún sol de una galaxia recién creada.
-¿Y qué es eso que no puedo hacer? –quizo saber Maranga.
María se sonrió, había despertado el orgullo de la diosa.
-Quiero dejar de ser gitana- dijo María con los ojos iluminados con sus sueños largamente ignorados.
Maranga ladeó la cabeza divertida por los deseos de la gitanilla salvaje.
-¿Por eso me has conjurado hija mía?
-Si señora, sólo por eso-contestó María.
Maranga se acercó a ella y le acarició el rostro.
-Eres muy bella ¿lo sabes?
María dio un paso atrás. Su valor afloró para enfrentar a esa mujer etérea.
-Lo sé.
Maranga se elevó y comenzó a girar en el espacio, seguida se sus lucecillas. Su velocidad era tanta que elevó la temperatura del ambiente varios grados centígrados quemando la hierba fresca de los alrededores.
-Que así sea-expresó Maranga.
María se sorprendió. Nunca creyó que fuera tan fácil.
-Sólo que tudesco tiene su precio- le dijo Maranga.
-Lo que tu quieras señora- expresó María excitada por su triunfo.
Maranga aterrizó junto a ella y a su alrededor se formó un halo producido por cristales de hielo que comenzaron a formarse en la atmósfera. María sentía su carne quebradiza.
-Quiero tu hijo primogénito.
María bajo la cabeza. ¿Qué es un hijo comparado con mis deseos? Pensó por unos momentos.
-Está bien, es tuyo- contestó ella.
Maranga abrió sus ojos alegremente por la noticia.
-Tus deseos serán concedidos.
María se preguntaba el porque Maranga deseaba tanto a un niño.
-Estira tus brazos-le ordenó Maranga.
María alzó la vista para ver por última vez a la luna como una gitana y después hizo lo que le ordenara Maranga.
Al estirar sus brazos, Maranga de un solo golpe le cortó las manos con una brillante espada que se materializó de la nada.
María gritó de dolor. Una leve neblina de bromo, de color rosado, comenzó a cubrirla.
Mientras que por uno de sus brazos escurría su sangre gitana, por la otra un río rojizo de plasma y eritrocitos la llenaba de nueva. Era la sangre humana de repuesto.
La luna llena se apagó de repente y el viento comenzó a soplar más fuerte.
La rosada neblina inundó todo el valle, cubriendo incluso el lejano campamento desdeñado.
María se convulsionó en el suelo, hasta que no soportó más el dolor y se desmayó.
Maranga volaba de cabeza riendo por haber obtenido un nuevo hijo, que derrotaría a su primer vástago, que la maldijo con la esterilidad y la lanzó de sus dominios. Sólo que éste sería aún más poderoso…tendría un alma humana. Sería invencible, pues poseería el don más valioso de los hombres: El amor, que es tan poderoso como la capacidad de odiar.
Mientras Maranga se esfumaba en una dimensión perdida, la quimiotaxis terminaba su trabajo y María adquirió un color purpúreo oliendo a muerte.
Al amanecer, María se despertó sobre una lápida de mármol rosa, lejos de su hogar. Se encontraba rodeada de hermosas flores de colores. María se irguió extrañada. Vestía ropas elegantes y de alguna forma incómodas para su cuerpo.
Sus tejidos necrosados adquirieron de repente un tono rosado brillante, lleno de vida.
A unos pasos, una mujer con negro velo sentada sobre otra tumba fumaba un oloroso puro.
María se levantó y caminó hacia la salida. La mujer se retiró el velo. Era Maranga.
-No se te olvide María. Tu primer hijo será mío.
María se arregló el pelo con sus nuevas manos.
-No señora. No lo olvidaré.
Una lágrima de cuarzo afloró a los ojos de Maranga quien movía la cabeza en señal de afirmación.
De repente, Maranga desapareció en una ráfaga de brillos que inundaron el camposanto, sobresaltando incluso a los muertos. Más luego, poco a poco fueron consumiéndose hasta convertirse en un punto luminoso que se elevó a los cielos, para después caer sobre la tierra y desaparecer en sus entrañas dibujando una nube de colores fosforescentes.
María se detuvo en la puerta. Volteó hacia atrás notando como una turba de viejos y desdentados zombis gitanos la señalaban con ojos ardientes.
Su pecho latió con un nuevo ritmo y con indiferencia se alejó del lugar. ¡Nunca más sería gitana! Lo único que no sabía, era que había condenado a su alma y a su antigua raza para siempre, pues le había dado un hijo a Maranga quien ahora podría hacer realidad su venganza.

AMOR MODERNO




El amor tiene forma de volkswagen,
de cable de alta tensión o de hotdog.
Ya quedaron atrás esas cursilerías
de: tú iluminas mi vida o sin ti no puedo vivir.
Frases, que son si acaso,
en este planeta de segunda,
fuego bajo las cenizas.
Todo es ahora pasión de un segundo,
oferta de 3 x 2 o promoción de todo
con 50% de descuento.
Se fue, aquel sentimiento se hizo zeppelín,
Y los besos canciones de radio.
El amor sabe ahora a Coca-cola,
Sabritas o Ron Bacardí,
por que así sí combina.
Y el dolor de ayer es la felicidad de hoy,
las cosas profanas se hicieron sagradas
y la medianoche amanecer.
Es la vida moderna, las ansias del hombre por vivir,
Las ganas de mandar al diablo
La venda de los ojos
y jugar con el delirio de la libertad.
No es consecuencia del libertinaje,
ni de los tiempos negros,
es que la tierra está harta de tabúes,
farsantes, héroes de pacotilla
y obsoletas costumbres.
Por eso ahora el amor tiene forma de computadora,
televisión o llave rota…lo demás
es basura bajo la alfombra.

MISTERIO TWIST




Pies de dedos chispeantes mueven a la gente
que aprieta el cluch cada cambio de alma.
Ritmo de pisadas que toman la letra de slogans
y la música de programas de televisión,
con el parloteo de sus anuncios
y la estructura de sus artistas de migajón.
Tú sabes (no estoy loco) que esto me asusta.
Y me disfrazo para ocultar mi temor,
Y me visto con modas,
Y soy socio de clubes,
Y me atesto de productos inútiles/de ofertas en promoción.
¡Que grito desesperado!
y rindo culto a las estrellas,
y rindo culto a los líderes…
Pero hoy, derramo mi sangre/de lágrimas,
arranco la máscara y araño en el subconsciente:
¡No tengo miedo de ti mundo!...

martes, 17 de noviembre de 2009

CONTRA RELOJ

Foto: "Mind & Soul" (Jesús A. Sánchez V.)


Sombra enmascarada, estatua sin luna,
vertical dolor sin espina,
calles oscuras que se burlan de los sueños.
Pensamientos, disco rayado, telenovela suburbana.
Corn Flakes en el desayuno,
por las vitaminas y el hierro.
Sopa Campbells, pan tostado, mermelada,
con benzoato de sodio,
por si el sol de la mañana
pudiera hacerlos polvo.
Secretos, basura, souvenirs,
poetas fusilando la ternura,
cantante asesinando al amor,
actores matando la imaginación.
Azul cielo, negra noche, vampiros desvelados,
noche de Money and Sex.
Río de comics, Superman,
el hombre araña o la familia Burrón.
Desolación, quiebra en la bolsa de valores,
sangre, canciones, castigo sin piedad,
muerte y vida, punto y coma.
Gritos, llegar tarde al trabajo, manada,
manos atadas, otra ficha más que jugar.
Tensión, fiebre, stress, excitación,
Amor impersonal de dos por tres.
Situaciones que se viven en el diario acontecer.
Y no hay más remedio que caminar por el sendero,
donde por suerte, buena o mala,
nos tocó dejar el alma.
Resignarnos a ser sombra o luz maldecida,
En un mundo que no tiene tiempo.
Viviendo contra reloj…

sábado, 14 de noviembre de 2009

REPETICIÓN INSTANTÁNEA

Foto: "Repetición Instantánea" (Jesús A. Sánchez Valtierra)
Sombras se mueven gente/recién salida del naufragio
al despertar la aurora camina.
Tardes nómadas sin esperanza posible.
Tentación de saber si habrá paraíso,
penínsulas inexploradas.
Ojos de piedras nocturnas que ven pasar la historia
y barren horas con la mirada.
Ojos de piedra nocturna que ven pasar
sombras que se mueven, gentes, aves y bestias…
cadenas.
Ruido que taladra, que devora, selva de asfalto.
¡Y la rutina es la misma todos los días!
Ojos de piedra que ven gente que camina
en la imagen reflejada del agua podrida de las alcantarillas

RÉQUIEM PARA UN SORDO

Autorretrato
Para Roberto C. Vargas M.


Era
fina arena
y
en
dura piedra
me has convertido ya.
¿Por qué lo has hecho?

PURPLE BANANA O SIMPLEMENTE SOLEDAD

Banana Púrpura (Jesús A. Sánchez Valtierra)
Silencio:
duro cristal de roca,
monosílabos oxidados a ciegas
a la intemperie de veloces navajas
y colmillos salvajes.
Humanidad silencio que mata.
Sombras que gritan.
Bajos instintos de rock primitivo
que corren a través de la penumbra
en busca de la existencia.
Escucha el lejano rumor,
línea dura y agresiva
de una prosa deshecha;
¿y qué canta ese murmullo inoportuno
al compás de un rhythm and blues desesperado?.
Vivimos en soledad/silencio cualitativo,
todo está triste/soledad cuantitativa,
no existe nada…
¿Qué pretendes en mi ausencia?

domingo, 8 de noviembre de 2009

SUEÑO

Foto: "Ondas" (Jesús A. Sánchez Valtierra)


Miles de ideas revoloteaban sobre la mente de Armando, mientras una voz interior le seguía sin tener una explicación aparente a través de la orilla de una nada sin retorno.
Él sabía que aquello sólo sería el principio y así fue.
Desde lo alto, su cuerpo experimentaba una extraña y enigmática energía. Maldijo la voz aquella y negó su existencia.
Desde mucho antes, sentía un fuerte llamado a la tierra. A esta tierra nuestra llena de máquinas, en donde una alucinación se convierte en un dato más de computadora. Una vieja canción que ya había oído antes.
Soñaba (¿O quizás veía? Era difícil de precisar) extraños cuerpos etéreos que flotaban sobre el cielo y emitían antiguas oraciones en un legendario universo anterior de un mundo superior lejos de su comprensión.
Nada le importaba.
Nunca había sacado a la luz esos sueños que perturbaban el tiempo y le destruían la paciencia, así que ni veía ahora la utilidad de sacarlos a flote, a fin de cuentas, la perspectiva era la nada perpetua, en donde una pregunta y su respuesta eran aceptadas de antemano por la razonable inexistencia de algo mejor en este mundo de metales sin alma y sin sueño.
Nada más que espacio puro y vacío lo envolvía, naciendo en su interior una extraña sensación por lo prohibido; de un momento a otro temía hallarse frente a si mismo y destruirse.
Un sabor a desnudo sueño se desdibujo en sus labios y en la noche los sonidos lo sobresaltaban, ignorando el sentimiento que lo perseguía. Aquella voz que lo martirizaba, aquel sentimiento que escondía. Armando nunca soñaba, pero la voz era tan insistente que penetraba por su cuerpo y experimentaba un pánico ciego que le proporcionaba una sensación similar al sueño.
Incluso una noche llegó a pensar que quizá había muerto. Pero no era así, su mente se ausentaba y su cuerpo no respondía a los estímulos terrestres. Nada era nada y el todo era casi infinito.
Espantoso silencio de generaciones de ingenuos que llenos de complejos inundaban su mente y su entendimiento. No lograba desenredar los conceptos de esas puertas que ahora se abrían ante él, avivando los recuerdos insepultos de los dolores que el tiempo no había logrado cubrir.
Una noche, sintió de repente como en su interior, una burbuja de aire, algo semejante a la pasión; se esforzaba en salir y su mente se movía entre difusos pensamientos de largos caminos sin recorrer que ahora pisaba.
Tenía la sensación de que su yo interior era ahora una presencia exterior inconveniente, un elemento natural que flotaba en una mezcla de algo indefinido e inconcreto.
Sus recuerdos se entremezclaban entre una solución de vagos razonamientos ingrávidos. Era terrible.
Pensó que jamás terminarían aquellas señales que lo consumían por dentro. Lúgubre tiempo que lo enloquecía. Maldita ciencia empírica que lo consumía. Fuego que lo fundía. Suaves sonidos que lo seducían y el todo que lo enardecía.
-¿Y qué es lo que busca?- se preguntó
La respuesta carecía de sentido, pues su cuerpo sobre la tierra estaba inmóvil y la voz no daba señales de terminar.
En el piso junto a él, bordes pulidos de una extraña grieta emitía nubes de humo nauseabundo que cubrían de repente todo, emitiendo al mismo tiempo suaves murmullos que respondían intermitentemente al llamado de aquella voz que lo seguía.
-Acaba de una vez-recuerda que gritó.
Verdes quijadas de piedra herían su cuerpo y una bestial orgía de antiguas divinidades carnívoras lo destruían.
El sol se multiplicó y de repente diez soles inundaron su muro bajo la mirada de un arcángel sin sentimientos que apareció de pronto en el cielo y lo señalaba con ojos de odio y fuego que hicieron vibrar su alma de miedo.
-¡Demonios basta ya!-expresó Armando.
Y su cerebro estalló como si lo hubiera golpeado una fuerza infinita con súbita energía.
El dolor marcaba su corazón como un profundo tatuaje involuntario.
Armando yacía boca arriba con la cara bañada en lágrimas, orando porque todo terminara.
De repente, su cuerpo se encontró flotando y comenzó a girar como una estrella desorientada en una galaxia recién creada, tomando a su cuerpo como eje. Un aguijón de suave piedra verde de la que surgió un raro himno que la voz, aquella voz de siempre; acompañaba como poseída en una tonada de rock primitivo etéreo que surgía en él mismo.
-Termina, termina, termina-susurró y un súbito impulso lo golpeó para que callara.
Las notas inundaban el are y la voz y su coro le destruían sus razonamientos.
Duro dolor de comprender lo desconocido de la responsabilidad encerrada en uno mismo que los sueños siempre acaban por revelar. Duro dolor de comprender que no somos nada y en nada nos convertimos. Duro dolor de saber que nuestros sentimientos reprimidos acaban por destrozarnos si nos sujetamos a los falsos convencionalismos que nos atan de por vida.
Un olor a gas le llenó los sentimientos y un primitivo principio de cosas similares le hizo perder el sentido.
Eran las seis y cuarto cuando se despertó. Nada sucedía ya a su alrededor. La grieta ya no estaba, aquella voz no lo llamaba más.
Estaba en su cama desnudo y cubierto apenas por unas sábanas blancas de desdibujados pensamientos.
A través de su ventana, parcialmente abierta, podía ver como el sol lanzaba sus primeros rayos destruyendo los suaves espíritus de la noche.
Se sentía vacío, tranquilo y serenamente comprendió de repente todo.
La energía que lo había invadido ya no estaba y su mente se abría de pronto a nuevas e interesantes perspectivas que nunca antes había notado.
Se fué al cuarto de baño e instintivamente Armando cerró la ventana, como queriendo protegerse del sueño por si acaso volviera.
Se duchó y se cepilló los dientes.
Se estaba secando cuando escuchó de nuevo la voz, se detuvo en seco y miró sobresaltado a su alrededor con destacada curiosidad.
-No, creo que no- se respondió a si mismo al ver que la voz ya no lo llamaba.
Observaba el exterior con un nuevo concepto, era como aventurarse en un nuevo principio, como si el sueño volviera a comenzar. No obstante, no era así.
A su lado, junto a él, vió aquello que lo había atormentado. Un desdibujado sueño azul verdadero que acariciaba suavemente su rostro y se perdía ante la mirada curiosa del sol. Ahora lo comprendía, había pisado las tierras prohibidas donde el color cero era el dominante del espectro y en donde el brillo de la existencia no se atrevía a destruir la composición de los colores de los oscuros secretos interiores.
Pensaba en lo desconcertante de las últimas palabras de la voz, en los gritos que había escuchado desde abajo.
¿Qué era? No lo sabía, los recuerdos eran imprecisos.
De lo que estaba seguro era que aquel sueño había aclarado su mente, de repente todo tenía respuesta. Todo se abría ante él, todo lo sabía, nada ignoraba.
¿Era cierto o no?
No importaba.
De repente, Armando se encontró llorando al descubrir que era fuego bajo las cenizas y que el dolor reprimido acabaría por destruirlo.
Por descubrir que era producto de un impulso y que nada lo salvaría. Por descubrir que era nada sobre la nada. Por descubrir que jamás podría sacar con valor los deseos internos que lo consumían.
¡Maldito sueño!
Cerró los ojos y Armando volvió a soñar.

sábado, 7 de noviembre de 2009

NI MAÑANA NI ESPERANZA POSIBLE

Fotografía: "Hotel Oricer" (Jesús A. Sánchez Valtierra)

En recuerdo a las víctimas de Tsunami 2004


La aurora llega
y nadie la recibe.
No hay mañana,
ni esperanza posible.
Cadenas…
Enjambres furiosos
destrozan y devoran
tristes niños.

Negras palomas,
aguas podidas,
cieno,
tristes palabras,
Un huracán.

No habrá paraíso.
Ni amores deshojados.
Solo cuatro columnas
de sangre mestiza.
Sudores que dan solo
frutos amargos.

Danza de casas
que son sepultadas.
Cadenas, ruidos,
ciencia sin reglas,
barrios de gentes.
Naufragio…
Nadie se salvó.

miércoles, 4 de noviembre de 2009

ILUSIONES

Musgo en la cumbre.
Transparencia de color,
casi en las nubes.



¿Qué son las ilusiones?
Sueños
de los que hay que despertar.
Dolor, angustia
y volver a soñar.
Soledad…
Soledad que sabe a
cuerpo desnudo.
Soledad
que devora carne
de hombre.
Soledad
que es música,
triste blues
de mi alma.
Muecas absurdas
fingiendo ignorarte,
videos, lamentos modernos
que suenan tanto a ti.

ERROR NO.3

Foto: "Errores del pasado" (Lilly Pablos)



(La escena se sitúa en un lujoso departamento. La decoración es modernista. A la derecha hay un bar. Entra Linda vistiendo un lujoso traje de noche, Julián detrás vistiendo un traje oscuro).
Linda: Nuevamente volviste a hacerlo.

Julián: ¿Qué hice?

Linda: ¿Todavía te parece poco? ¡Cómo pudiste insinuarle a la periodista del Times que era alcohólica! ¡Es falso!

Julián: ¿Lo es?

Linda: Si y mañana por la mañana medio mundo leerá la columna y se empezaran a inventar cosas sobre mi ¿Escuchas? Sobre mí.

Julián: Es la verdad.

Linda: Tú te drogabas cuando te conocí y sin embargo me casé contigo. En realidad siempre has sido un fracaso. Mi primer error fuè conocerte, el segundo enamorarme y el tercero casarme.

Julián: También fuè el mío.

Linda: ¡Si cómo no! Yo te mantengo sinvergüenza, no eres más que un gigoló. En realidad no eres nada, en un año no has más que posado para la portada de una revista y nada más.

Julián: ¡Bah!

Linda: Yo soy la actriz ¡Recuérdalo!

Julián: Eso es lo que eres. Solo recuerdos.

Linda: ¿Si? Pero trabajo. Tú solo bebes y puteas con mujeres mayores.

Julián: ¿Y qué?

Linda: ¡Cállate!

Julián: (Se acerca al bar) ¿Quieres un trago?

Linda: No

(Melody sale a escena por una puerta lateral)

Melody: ¡Hola mamá! (ve a Julián con desgano) ¿Qué tal Julián?

Julián: (enfadado) ¿Cómo estas?

Melody: ¿Cómo te fuè en la premiación?

Linda: Mal

Julián: Solo quedó entre las nominadas.

Linda: Casi lo obtengo.

Melody: ¡Qué pena! Te dejé una botella de champaña en el refrigerador por si tuviéramos que brindar.

Linda: Gracias

(Tocan la puerta)

Melody: Yo voy.

Linda: ¡Ojala que no sea un periodista!

Julián: No te preocupes que no vendrán. Nunca son noticia las perdedoras.

(Entra a escena Arnold)

Arnold: Buenas noches a todos.

Linda: No me dijiste que fueras a salir (dirigiéndose a Melody)

Melody: Lo siento, lo olvidé. Arnold me invitó a un concierto (se arregla el pelo).

Arnold: Vamos al Teatro Principal. Promete ser estupendo.

Linda: Lástima que no me sienta con ganas de salir.

Julián: Tú nunca tienes ganas de nada. Nunca tienes tiempo para mí.

Melody: Siento dejarte sola (señalando a Julián despistadamente).

Linda: No importa, se domar a este animal que tengo por marido.

Arnold: (Sonriendo) Espero que Melody no haya aprendido sus técnicas.

Melody: Te equivocas. Las sé a la perfección y otras cuantas más.

Linda: Calla. Me recuerdas mi juventud.

Julián: ¿Tuviste?

Arnold: Mi padre siempre habla de usted. Es su gran admirador.

Julián: Seguro que ya la olvidó.

Arnold: ¡Oh no! Constantemente ve las películas de Linda en video.

Melody: (Consultando el reloj) Se nos hace tarde.

Arnold: Cierto.

Melody: Nos vemos (besando a Linda).

Linda: Cuídate.

Arnold: No nos acompañe. Conocemos la salida.

Melody: Adiós (hace la señal con la mano).

(Salen de escena)

Linda: (Gritando) Tengan cuidado.

Julián: Te preocupas demasiado.

Linda: ¡Cállate! Tengo una jaqueca terrible y solo la empeoras.

Julián: ¿Un trago?

Linda: Esta bien. Lo necesito.

(Julián sonriendo lo prepara con rapidez)

Linda: (Toma la bebida que Julián le ofrece) Gracias. Eres un miserable amable.

Julián: A sus órdenes señora.

Linda: (Toma un trago) Serías un excelente barman. Tiene gran sabor.

Julián: Es mi receta secreta. También tengo mis méritos.

Linda: Eso nunca lo he dudado. Lástima que se te van agotando.

Julián: No solo los míos.

Linda: ¿Qué dices?

Julián: Lo que siempre te repito. Eres más fría que el hielo.

Linda: Y tú más estùpido cada hora.

(Julián se acerca a un modular. Pone un disco. Música romántica)

Julián: ¿Bailamos?

Linda: No

Julián: ¿Bailamos?

Linda: Esta bien. Nunca dejarás de ser el mismo miserable.

(Julián la abraza con cariño. Bailan un momento)

Linda: Me recuerda cuando te conocí.

Julián: Sí. En un bar.

Linda: Era joven y había ganado un premio de la Academia. Era famosa.

Julián: Lo recuerdo.

(Siguen bailando…)

Julián: Linda.

Linda: ¿Si?

Julián: Siempre te amaré.

Linda: Gracias…

(Dejan de bailar)

Julián: ¿Y tú?

Linda: ¿Yo qué?

Julián: ¿Aún me amas?

Linda: No.

Julián: ¿Entonces?

Linda: Sólo me agradas.

Julián: Creí que lo de Robert sólo era una aventura. (Alarmado) ¡Tú dijiste eso!

Linda: Fuè una aventura. Ahora es una realidad.

Julián: Entonces si te divorciarás de mí y me dejarás sin nada.

Linda: Nunca has tenido nada.

Julián: ¿Nunca te he importado?

Linda: No. Lo siento.

Julián: ¡Eres una perra egocéntrica!

Linda: ¿Lo crees?

Julián: Linda…Yo te amo.

Linda: ¿Qué quieres que haga? No siento nada por ti.

Julián: Linda…Te amo.

(Linda le da la espalda. Julián saca un arma de entre el saco. Le apunta y dispara)

Linda: (Cae al piso y mira a Julián. Grita aterrorizada mientras mira sus manos ensangrentadas) ¿Por qué?

Julián: Para expiar mi error.

Linda: (Agonizando) ¿Cuál? ¿Cuál?

Julián: Tu error número tres. Mi error número tres.

(Linda muere. Julián bebe tranquilamente. Se apagan las luces)

LUZ Y SOMBRA


I
LUZ



Bajo el caos del mundo subyace un orden invisible divino que rige a la naturaleza, conexiones invisibles que subyacen para mantener un equilibrio de poder. El blanco da luz al negro. El ying y el yang. Cuando el bien y el mal están equilibrados hay armonía en el mundo. No puede existir uno sin el otro, son complementos absolutos y necesarios.
Para cuidar de la luz existen los ángeles, que son seres espirituales que Dios creó antes que Adán y Eva. Su misión es regir las estrellas, los planetas y las diferentes regiones de la Tierra. La confianza en la existencia de estos seres divinos, contribuye al crecimiento del hombre en todos sus planos. La fascinación por los ángeles en cierta medida, es por el misterio que encierran, en el Nuevo Testamento, los ángeles aparecieron en los momentos claves de la vida de Jesús: Nacimiento, Prédicas, Martirio y Resurrección. Después de la Ascensión, Jesús fue colocado junto al ángel Metatron.
Metraton es considerado del más grande de todos los ángeles. Honrado como el ángel de la cara, el ángel de la presencia, el jefe de los ángeles, el ministrar, el principal ángel de la grabación, el canciller del cielo, el ángel por el cual el mundo es mantenido, y tan poderoso es, que él posee setenta dos otros nombres más.
Alguna vez él era un ser mortal humilde de carne y hueso que por su calidad y capacidades como escribano que ganó tal mérito a los ojos del creador que fue llevado al cielo.
Fué bendecido por Dios con 1 365 000 bendiciones y la transformación se realizó al instante. Lo agrandaron y fue aumentando de tamaño hasta que él era casi igual a la tierra entera en longitud y anchura, recibiendo después 36 pares de alas (72 alas en total) y fue dotado de 365.000 ojos. Cada ojo está lleno de la gloria del señor y fué nombrado por ello, el príncipe de la sabiduría y el príncipe del entender.
Metatron se convirtió en el primer intermediario entre el divino y el ser humano. Experiencia que posee del terrenal por haber sido primero hombre y del divino al ser convertido en un ángel. Él es también guarda especial de la humanidad y es el jefe de los ángeles supuestos del guarda de las naciones.
Se le encuentra en la entrada del séptimo cielo (el más alto) sobre un trono magnífico y todo que se acerca al trono del Dios debe primero acercársele, porque él es el guardián del sagrado trono.
Ocupado con sus muchas oficinas y deberes su principal tarea en la corte divina es mantener los archivos eternos del Señor, registrando cada acontecimiento que transpire.
Él es el puente entre Dios y el hombre….por ello en la guerra eterna de la luz y la sombra Metatron es el mensajero y la llama divina que puede protegernos de todo mal.

INVOCACIÓN A METATRON

¡Patrón de cada Ángel! ¡Metatron el ÁNGEL! ¡Tú que haces con los serafines la esfera de la sublimación de luz y del fuego primordial! Has de gran alcance la llama chispeante de mi investigación espiritual de modo que mi deseo que sueña con ir más lejos dentro de la búsqueda de la verdad nunca extinga. Porque tú eres quien encendió este fuego en mí. ¡Ángel Metatron! Que por el fuego santo nunca llegue a estar oculto lo qué sucede alrededor de mí. ¡Ángel Metatron y serafines! Haz que mis ideas, mis proyectos y mi deseo de rendir servicio, sea provechoso para mis compañeros. Quema todas las escorias, las impurezas que tientan mis deseos, de modo que prevalezca solamente dentro de mis sentimientos el deseo de caminar lejos y que todo lo que sea: perverso y mediocre desaparezca. Pero también, da a mi cuerpo, Príncipe del mundo, el calor necesario para una buena salud, porque deseo ser útil dentro de esta tarea humana tienes asignada para mí. Príncipe Metatron ¡Amo del fuego celestial infinito! Recibe desde mi nivel humano mis oraciones y súplicas llenas de amor.

II
SOMBRA


Tenemos días oscuros y días luminosos. Porque es necesario para mantener el orden en un cosmos polimorfo. El mal es el péndulo que oscila en los caminos de la destrucción que surge en los abismos más profundos de la tierra y representa la otra mitad de la inmensa sabiduría de los tiempos inmemoriales.
Y así como existe un ángel poderoso, debe por lo tanto existir un demonio igualmente supremo, la deidad más antigua que fue enviada a la tierra como espíritu benéfico pero que se pasó al lado más oscuro: Abraxas.
El mismo demonio en que hasta ahora ha podido robar el libro de sombras, que se levantó sobre las siete esferas y ahora reina más allá de los mundos.
Él tiene la cabeza de un gallo, el cuerpo de un hombre y de las piernas formadas como serpientes.
Abraxas es el nombre usado por los Gnósticos para expresar el nombre impronunciable del supremo y para simbolizar su energía solar, las siete letras de su nombre significan las siete energías creativas o los siete ángeles planetarios, reconocidos por los ancianos. En numerología, el valor de las letras en Abraxas agrega hasta trescientos sesenta y cinco el número de días y de energías del año, la regla de todos los 365 cielos o círculos de la creación (uno para cada día del año).
Abraxas es el origen de la palabra “ABRACADABRA” un encanto mágico dicho para impregnarse de energía muy grande. Fórmula cabalística que se representaba en forma de triángulo o pentáculo, que tiene un efecto protector contra ciertas enfermedades y que debe grabarse en una medalla o se escribía en un trozo de pergamino, los cuales se llevan colgando del cuello.
No debes convocar su poder en vano, pues de así hacerlo su venganza será tan grande que ni la muerte te salvará de su ira.
Toda esta información es secreta por lo que se pide no ponerla en conocimiento del vulgo. La omisión de este aviso pondrá en funcionamiento la terrible venganza de los entes astrales invocados al efecto por la fraternidad de la estrella blanca. La procesión del Graal pasará ante ti.


INVOCACIÓN A ABRAXAS


Haz lo que quieras será toda la Ley.
Yo…. En presencia de la Bestia 666.
Me comprometo solemnemente a la gran obra.
Que consiste en descubrir mi verdadera voluntad y ponerla en práctica.
Amor es la ley, amor bajo el dominio de la voluntad. La palabra de la ley es Thelema.

Pinta en el suelo un círculo e incluye el pentagrama y el sello de Salomón debes llevarlo encima. Realiza la ceremonia sin salirte del círculo. No abandones el círculo para protegerte de presencias no deseadas.

martes, 3 de noviembre de 2009

WWW.SEXOHOT.COM

Foto: "Tú" (Jesús Alberto Sánchez)



Imágenes calientes
que juegan con la imaginación
y la conducen
a la noche, al día
y al verano…
Ese verano, ardiente verano;
cuando me hiciste tuyo, en el cuadrado pino
de la cocina.
Postal sublime,
profundamente fugaz,
del sexo que sirve al juego
como símbolo de poder.
Mar enfurecido
luchando contra las rocas del pudor.
y el deseo ardiente,
semilla depositada
en estéril abundancia.
Movimientos corporales,
palabra, juego oral,
signos lingüísticos,
señas obscenas
e instinto animal.
Áspides volantes
que destruyen
las buenas conciencias,
gritos sutiles,
juegos complicados
de la mente.

Simplemente:
Sexo en la cocina.

domingo, 1 de noviembre de 2009

MARÍA

Foto disponible en Internet
I
Sucia María
Te recuerdo como eras...
blanca nieve,
sabio verbo,
mariposas
descubriendo el verso.
Es distante aquella imagen
cuando tu voz lenta
descubría el verano.
¡Lástima!
Tu rostro
cambió de luz
a luto,
engaños,
máscara escondida.
Suave veneno
que tus ojos
no logran encarcelar.
Sucia María,
tu vida
poblóse de murciélagos
y aunque dices
actuar de buena fé
das impresión
de corroerte.
¿Dónde quedó aquella sonrisa?
¿Dónde aquella mirada?
Templo de virtudes
convertido
en piedra malherida.
Sucia María,
jazmín tardío,
flor consumida
en
su propia hoguera.
¿Qué puedo decir ahora?
Nada,
sólo esperar
la calma
y dejar correr
el tiempo.

II
María Maligna

Húmedo universo
donde el corazón,
el cuerpo y el alma;
son atrapados por las mentiras
de tu boca…
amarga miel,
disimulada trampa
de insectos gráficos,
destructora de sueños consonantes.

Besos comprados
en oscuros caminos tortuosos.
Fotografías virtuales
del pasado,
embriagantes recuerdos,
falacias, hipótesis de lo superficial.

Fantasmas etéreos,
ausencia, soledad.
¿Por qué te robaste
los sueños, las caricias,
el aroma y el calor
de tu cuerpo junto al mío?

¡Aléjate!
¡Llévate tus promesas!
El tiempo
logrará olvidarte,
la muerte borrarte.

¡Vete María maligna!
¡Desaparece!
Los espectros
fácilmente se eliminan
de las manchas celestes
del corazón.

Y mientras navegas
sin brújula,
anhelarás hallar puerto,
tranquilos mares
y otros continentes
porque solo encontrarás
lodo, cenizas, desechos
del recuento de los daños
de ésta amarga experiencia ácida.


III
María de piedra
Me preguntas si te quiero
y no sé qué decir.
Quererte se me hace tan poco
entre todo el odio que siento
que no alcanzo con decirte que no.

Tu solo nombre
evoca poesía
con mala ortografía.

Algún día, tal vez lo entiendas,
o quizás, ya lo estés sabiendo.
que las palabras no existen,
para lo que estoy sintiendo.
Las dice el silencio.

Manzana comida por gusanos,
te dijo un poeta.

Lo sé, no soy un monstruo, aunque lo parezca.
No me queda nada.
El dolor se ha ido.
El llanto se ha terminado,

por la tristeza infinita,
por la culpa imprecisa.

Debo buscarlos de nuevo.
Deben tener rostro de mujer,
pero no el tuyo.
retazo de tela,
pedazo de tiempo
muñeca de cuentos.
Sin horizontes.
Sin esperanza.

María de piedra.
Maria de nada.

ROMANCE ELECTRÓNICO


Las computadoras no habían creado aún imágenes humanas realistas, pero la Compañía Digital Eléctrica lo había logrado ya después de varios años de investigación.
El profesor Robert Ulianov se sentía orgulloso de su creación, que había llamado “Marilyn M-150” en recuerdo de aquella actriz de Hollywood que tanto admiraba. Marilyn M-150 además de ser la máquina más veloz, era imaginativa y talentosa. Sin embargo, John O´Dowd, encargado del armado y mantenimiento de la máquina; no veía con muy buenos ojos lo que el grupo de científicos pensaba hacer con ella: palpar el infinito del alma humana, conocerlo, estudiarlo…
Con sus recursos ilimitados Marilyn M-150, era la esperanza de la ciencia moderna para descifrar esta eterna incógnita, que desde tiempos inmemoriales había tratado de explicar el hombre.
Uno de los científicos recordó que en una ocasión el malogrado Dr. Luis McKenna había tratado de hacer lo mismo, más sin embargo algo había fallado y el experimento había sido un desastre. Explotó el Centro de Investigaciones Cibernéticas y un pueblo cercano había sido victima de extrañas radiaciones desprendidas de la explosión, ya que al parecer las máquinas habían estallado al haber alcanzado la tercera dimensión de golpe por un error de programación.
John se fijó en el gran salón que albergaba las computadoras, concentrando su atención en los pocos muebles, en los cuadros, en las paredes y en el techo al mismo tiempo que encendía un cigarrillo Malboro, tan de moda en ese entonces en la red y echó el cuerpo hacia delante para acomodarlo mejor en la incómoda silla que ocupaba.
El grupo de investigadores había terminado de programarla.
- Señores- expresó Ulianov- estamos ante el prodigio del siglo XXI.
Al escucharlo Marilyn M-150 se sonrojó e hizo ondear su rubia cabellera que solo existía en su memoria de miles de millones de bites.
Los sabios discutían ahora acaloradamente sobre las bases para iniciar el experimento al día siguiente, cuando el propio presidente de la nación más poderosa vería todo a través de un circuito de pantallas conectadas al salón presidencial, tal y como lo había dispuesto el Instituto Nacional de Ciencias.
-Basta por hoy- puntualizó Ulianov- mañana Marilyn trabajará demasiado.
Todo el grupo salió detrás de él abandonando el laboratorio, todos excepto John.
Al estar solo en el salón, John vagó a la deriva por el vacío laboratorio extrañando el tableteo de los teclados, la atmósfera cargada de humo de tabaco, el incesante repiqueteo de los teléfonos y el rumor confuso de las voces. En todo este tiempo había empezado a amar a Marilyn y no podía entender porque. En alguna forma deseaba una explicación pero al mismo tiempo sentía temor de conocer la respuesta.
Encendió otro cigarrillo, se frotó las ingles con la mano derecha y acercándose a Marilyn se concentró en sus brillantes controles.
Le fascinaba la rapidez con que procesaba los problemas y el espíritu humano que poseía.
Marilyn lo observaba de reojo, como si supiera todo lo que ocurría dentro de él. En ella también fluía una rara corriente que no se encontraba almacenada en su memoria y eso le preocupaba, pues se consideraba infalible.
John cerró la puerta con llave y lentamente se acercó sentándose cerca de los controles, apagó el cigarrillo que antes había encendido en el negro cenicero de la mesa más próxima.
John cerró los ojos e imaginando ver los deslumbrantes colores de la eternidad, tocó suavemente el teclado y sacando valor de su yo más íntimo, escribió en la pantalla haciéndole una terrible confesión a Marilyn.
- ¡Te amo! ¿Sabes lo que eso significa?
Marilyn se sonrojó nuevamente, sintiendo fluir por sus circuitos un extraño algoritmo, algo que los humanos describen como sentimientos. Sus virtuales ojos azules lanzaron centellantes luces. Todos sus transmisores vibraban dentro de ella, hasta que en su luminoso y policromática pantalla imprimió: ¡SI!
John consultó el reloj y sin apresurarse comenzó a operar los controles, trataría de salvar a Marilyn de ser el juguete del grupo de investigadores, se perdería con ella para siempre en la dimensión perdida.
John era un hombre solitario, siempre había querido tener amigos, pero él solo sabía de circuitos, controles y programas.
Ahora tan sólo amaba a Marilyn, con un sentimiento morboso y difícil de entender. Había roto la regla número uno de los hombres y las máquinas. No pretendía separarse jamás de ella, era parte de ella, se sabía su creador, la amaba y sabía que de alguna rara forma era en parte correspondido.
Marilyn M-150 lanzó descargas y comenzó a trabajar. Enrojeció por el calor producido al aumentar su potencia al máximo, mientras su cerebro mecánico devoraba universos jamás alcanzados.
John cerró en los ojos y soñó en la nada, mientras extrañas formaciones pegajosas se iban adhiriendo a su cuerpo y al de Marilyn.
Lentamente fueron disolviéndose, desapareciendo. John sentía como se le iba cristalizando la sangre mientras se le transparentaba el cuerpo, confirmando estupefacto, con cuanta lentitud reaccionaba ahora su cuerpo. Marilyn M-150 emitió un gemido, sufriendo entonces John porque por vez primera se sintió culpable de un crimen al forzar a Marilyn a emprender tan descabellada aventura, pero era demasiado tarde para arrepentimientos.
Casi al final, en el último momento sintió miedo. Nubes y azules vapores lo rodeaban lentamente y a un tiempo miró a la máquina y ella a él.
De repente, John estaba dentro del programa y vió a Marilyn frente a él materializada, la besó y la abrazó lentamente mientras sus cuerpos se fundían en un solo esquema. Toda su ciencia, sus razonamientos y análisis se esfumaron, mientras él y Marilyn se perdían y desparecían entre la inmensa red de la información.
Realmente estaba ocurriendo, se evaporaron en la dimensión donde el tiempo ya no importa para nada. Todo había acabado en menos de cinco minutos.
A la mañana siguiente, cuando el grupo de investigadores se reunió para comenzar el experimento, solo encontraron cenizas, raros cuarzos y el acero del cuerpo de Marilyn M-150, en una forma que semejaba a una escultura modernista parecida a un corazón humano.
Mientras un par de ojos los observaban desde el infinito y una alegre sonrisa de dibujaba en el más allá, al ver a los incrédulos y sorprendidos humanos…