lunes, 24 de mayo de 2010

LA ENTREVISTA


Como todos los días, Sergio Duarte se presentó en la sala de redacción del periódico “Meridiano” a las nueve de la mañana. Se quitó el saco azul oscuro, lo colgó y le dio un gran sorbo a su café, que compró en el camino en el Oxxo de la esquina. Abrió el cajón de su escritorio, sacó dos sobres de Canderel y encendió la laptop color gris. Se sentó.
Por la ventana de la oficina contempló las nubes. Nubes, nubes, lentamente avanzan las nubes. Le gustaba contemplarlas. Ver como cambiaban de forma, imaginarse figuras, ver como se alargaban, se torcían y se volvían a romper para adoptar otras formas.
-Duarte, te habla el director.
Sergio regresó a la tierra, tomo su libreta de notas y caminó a la oficina de enfrente.
-¿Qué hay? – le preguntó el director.
-Lo de siempre…
-Tengo algo. Quiero que entrevistes al profesor Falkegren.
- Eso puede ser interesante.
Duarte se rascó la nuca. Tenía irritado el cuello.
- Sí, claro, es interesante. Desde que se demostró que su teoría podría ser cierta es difícil contactarlo.
- Sí, claro…
- La quiero para la primera plana de mañana. Platique mucho con él. Quiero fotos, buenas fotos.
-Sí, claro…
- Está en su hotel, aquí está la dirección- dijo el director entregándole un papelito.
-Ok.
- Lo espera en una hora. Hágase agradable. Averigüe cosas espectaculares. Busca la nota.
-Haré lo posible.
- No, nada de que trataré. Siempre positivo. Llévate a Rojas, es nuestro mejor fotógrafo.
-Está bien.
Duarte se fue a entrevistar a Thierry Falkegren. Falkegren era el autor de la ley de la distribución de los pesos, una teoría controversial pero que Estados Unidos y China habían tomado con mucha seriedad.
Estacionaron el auto y se dirigieron a la habitación 611. Tocó la puerta y abrió un joven vestido de negro.
-¿El señor Falkegren?
-Si, un momento ¿de parte de quién?
- Sergio Duarte del periódico “Meridiano”.
-Un momentito…
El joven cerró la puerta. Duarte se compuso la corbata azul. No tardó en regresar.
-Pasen por favor.
El joven le sonrió. Pasaron a una estancia grande. Duarte se fijó en los muebles estilo oriental y notó la ausencia de cuadros y objetos decorativos. Solo una televisión grande de plasma rompía el cuadro. En la esquina superior derecha había un buda blanco con tres veladoras prendidas.
-¿En qué puedo servirle? – dijo Thierry Falkegren.
Falkegren era un hombre alto, canoso y de barba de candado.
- Vengo del periódico “Meridiano”. Mi jefe habló con usted. Quiero entrevistarlo acerca de su último libro.
- ¿Fuma usted?
Falkegren sacó de su pantalón una cajetilla de cigarros Marlboro.
-No, gracias.
Falkegren encendió un cigarrillo.
-La base de mi teoría fue algo casual. Una idea que pude comprobar a través de un estudio serio y por diversas combinaciones numéricas. Para ello fue necesario enlazar cientos de computadoras para hacer las comprobaciones y los cálculos adecuados.
-Tengo entendido que…
-Utilicé el cálculo de probabilidades. Fui auxiliado por el departamento de investigación de operaciones y la escuela de matemáticas de la UNAM.
- ¿Es posible su teoría?
- Es posible. Aquellos países que tienen más peso por kilometro cuadrado de superficie en su territorio, son más propensos a sufrir desastres naturales. Algo muy a lo Feng Shui. Un minimalismo físico lo llamo yo.
-¿Es por eso que China y Japón están mandando sus desperdicios y su chatarra a países pobres de Asia y África?
- Si. Pagan grandes cantidades para deshacerse de su basura. Son un peso inútil.
-¿Por eso la frontera de México se está llenando de chatarra gringa?
- Si. En México todo es posible desgraciadamente para ustedes. Por eso el gran sismo que sufrieron el año pasado. Y los temblores que han sentido en zonas inusuales. Deben deshacerse de la basura y los pesos inútiles. Distribuirla mejor, mandarla al espacio. Entre menos presión por unidad de área en zonas pobladas, menos cantidad de desastres.
- ¿Suena algo loco no?
-No tanto. Según mis cálculos, sino logran disminuir la presión en por lo menos ochenta toneladas por kilometro cuadrado en la zona metropolitana, en dos años habrá otro sismo de enormes proporciones.
-¿Lo sabe el gobierno?
- Lo sabe. Fue el primero en enterarse. Pero no hacen nada.
-¿Puedo publicarlo?
-Haga lo que crea más conveniente.
-¿Tomamos las fotos?
-Por mí está bien.
Duarte revisó sus notas. Por más que quería comprender, entender, analizar la teoría no lo lograba. Sonaba como algo increíble. Fijó la vista en la ventana. Vió el cielo las nubes. Las nubes, nubes, nubes, lentamente las nubes. De repente, sintió un ligero temblor bajo sus pies…

lunes, 3 de mayo de 2010

UN MARINO UNA GAVIOTA

Fotografía: "Rocas y mar" (Jesús A. Sánchez V.)

Si tú fueras marino,
yo quisiera ser océano,
enlazar nuestros alientos
y entretejer entre las olas
las ansias oscuras
que se encierran
en nuestras almas.

Si tú fueras océano,
yo sería gaviota,
volar al infinito,
desafiar al vacio,
al tiempo,
conquistar el espacio,
desordenar nubes,
ser los dos
uno mismo.

Navegar en tu mar,
nadar en mi ser,
búsqueda impaciente
de sensaciones,
brisa,
ambición pura,
voluntad
que toma forma
de estrella
para alumbrar
la senda.

Lluvia de primavera
que espera
en silencio
tu despertar.

Playa virgen,
tan lejana.
Quimera inmóvil
en espera
de un deseo,
una palabra,
un conquistador.

Almas gemelas,
luceros,
guías,
barco en movimiento
a través
de un mar de placer.

Un navío,
un hombre, un marino,
una gaviota
desafiando el horizonte.
Buscando el último
arenal puro,
donde las emociones,
donde el infinito,
saciará
los deseos encendidos
que albergan
nuestros corazones.

UNA LLAMADA DE ATENCIÓN O UN GRITO DESESPERADO

“El presidente Felipe Calderón debe escuchar a su pueblo y ajustar su mensaje, ya que en la lucha contra el narcotráfico están muriendo personas inocentes”
- Los Angeles Times
“El presidente Calderón es un iluso”
– Joaquín Sabina


El narcotráfico aparece en México como un fenómeno claramente asociado con la organización de un contrabando, destinado fundamentalmente a satisfacer la demanda de importadores y consumidores de sustancias prohibidas en EEUU. Debemos reconocer, que hace ya mucho tiempo que la droga dejo de ser un problema callejero y esto ocurrió cuando las drogas se volvieron el mejor negocio para algunos y la peor desgracia para otros, siendo el narcotráfico actualmente un problema extremadamente serio debido a las repercusiones a nivel económico, político y social.
Aunque el problema del narcotráfico en México tiene su origen en la década de los años 90, es en el sexenio de Felipe Calderón cuando ha alcanzado su mayor auge, lo que ha provocado que los niveles de violencia e inseguridad en México lleguen a niveles críticos e inaceptables que han comenzado a perjudicar seriamente al país. Los años de gobierno panista no han aportado mucho bien a la nación, y la lucha del Presidente Calderón contra el narcotráfico, en su intentona para legitimizar su gobierno ha hecho que la seguridad simplemente no exista en la mente del ciudadano mexicano común.
Desgraciadamente, México vive una descomposición social al grado que no les ofrece oportunidades a sus jóvenes, ya que debido a la inseguridad, México ha comenzado a incrementar sus fugas de capital y perder inversión extranjera, que ha ocasionado la falta de empleos y oportunidades. Además, todos los intentos del gobierno por tratar de combatir a los narcotraficantes han tenido que ser financiados con dinero del erario público, lo cual ha restringido a otros sectores como la educación o salud ¿En un escenario así que podemos esperar? Un sentimiento de frustración que permea en la insatisfacción personal y en la aceptación de cualquier trabajo que reditúe mejores ganancias por más peligroso y deshonesto que sea.


Se dice que asesores del gobierno de Barack Obama están convencidos que las acciones del gobierno de Felipe Calderón contra el narcotráfico estarán condenadas al fracaso si no bajan pronto los índices de violencia en México, (el narcotráfico en México es enorme, y en estos años han plantado cara al ejército, dejando en total más de 22.000 muertos, muchos de ellos inocentes; desde que el cuerpo militar está encargado de esta misión). Los expertos recomiendan de plano cambiar las medidas adoptadas por Calderón, cuyo gobierno “carece de una estrategia hacia la violencia relacionada con la droga”.
Tenemos la sensación de vivir en un estado fallido, pues cuando una organización criminal tiene un monopolio en un territorio determinado, ejerce funciones “gubernamentales” cobrando “impuestos”, vendiendo protección etc. Hasta el día de hoy ninguna organización ha logrado imponerse totalmente sobre todas las demás, lo que ocasiona violencia continua entre los narcotraficantes. El presidente Felipe Calderón explicó alguna ocasión que la violencia que vive el país es causada por una recomposición de los carteles de la droga tras los golpes que se han dado a sus estructuras. Un hecho que no nos da mucho consuelo.
Resultante desconcertante la actuación de la PGR, del ejército y de la Presidencia de la República ante el sentir de los ciudadanos. En otros países como España, ver un militar por la calle es prácticamente imposible, pero en México existen 45.000 soldados desplegados, persiguiendo a los cárteles de la droga, establecidos en el país, por lo que verlos caminar con armas de alto poder es algo que se ha vuelto algo “normal”.
Sé que quizás escribir estas líneas, serán como predicar en el desierto pero espero que sirvan como una llamada más de atención al gobierno y a todos los ciudadanos mexicanos para darnos cuenta que la única y verdadera lucha para frenar esta ola de violencia solo se dará cuando sea eliminada la corrupción y la impunidad, cuando aprendamos a convivir con los políticos y vigilarlos de cerca, exigiendo cuentas claras y transparencia. En resumen, cuando aprendamos a trabajar en equipo por México.

Referencias consultadas:
1. http://www.articuloz.com/sociedad-articulos/narcotrafico-en-mexico-1488525.html
2. http://pensamientoc2.blogspot.com/2009/05/narcotrafico-amenaza-curar-en-mexico.html
3. http://www.pensamientoiberoamericano.org/articulos/1/49/3/narcotrafico-y-gobernabilidad-en-mexico.html
4. http://eduangi.com/2010/05/01/se-limita-el-poder-del-ejercito-en-mexico/