jueves, 13 de noviembre de 2014

EL EFECTO PÍPILA: LA REVOLUCIÓN DEL OTOÑO MEXICANO


Haya sido culpable o no, el caso de ‪#‎Ayotzinapa‬ marcó para siempre el sexenio de Peña Nieto. Este caso será recordado como el Waterloo de su administración, sobre todo por el mal manejo de quienes manejan las relaciones públicas de Los Pinos y la aparente poca importancia del caso para el presidente. Surgen protestas cada vez más violentas en Guerrero, Michoacán, Oaxaca, Chiapas y Veracruz, amenazando incluso la celebración de los Juegos Centroamericanos y del Caribe, "queremos justicia, no queremos juegos" es la consigna. Una ola de violencia exige justicia y reta al estado de derecho, que incluso me ha llevado a plantear la hipótesis que Peña Nieto no llegue a concluir su sexenio. El dolor y la rabia ha despertado al México bronco harto de la inseguridad, la pobreza, el clientelismo y la represión en que están acostumbrados a vivir. 
Una bola de nacos, les gritan, más bien un grupo de mexicanos que exigen respeto. Me aventuro a decir, que si esta situación no se resuelve en el corto plazo, puede gestarse un golpe de estado, que sin temor a equivocarme sería bien aceptado por muchos. El estado de derecho esta herido, la culpa es de los políticos, los partidos y el sistema que solo busca el interés individual y no el del pueblo. El pueblo afila la guillotina, quiere las cabezas de Peña y su Maria Antonieta - la gaviota - con todo y su casa blanca. La revolución se esta gestando, espero estar en un error y ser tachado de exagerado. Suave patria...

domingo, 3 de agosto de 2014

EN ESTE MUNDO TODO ES TEMPORAL

Foto: Sabor a cola (Jesús A. Sánchez V)
La luna no duerme ya en nuestra cama porque por desgracia el amor se ha diluido.
 La distancia ha terminado por las horas vacías de nuestras almas.
 No siento ya mi boca, ni mis ojos, porque la falta de caricias quema la razón y el cuerpo tiembla, mis labios secos se han quedado.
 Ha fallado todo.
He tirado tanto amor por tantos lados que me he vuelto un romántico suicida.
 Risas desorientadas dan vueltas a escondidas dejando enganchados los sentimientos ¡qué triste despedida!
No hay peor camino que el que hemos tomado ¡qué larga despedida!
Las horas vacías de nuestra cama terminaron.
Todo se acabó.
 No hay vuelta atrás.
 Da un sorbo al refresco de cola y quita ese mal sabor de boca, no hay más.